El Gobierno español aprobó en diciembre las nuevas tarifas eléctricas que rigen los costes de la luz desde el 1 de enero.
Estos nuevos costes establecen un aumento de 7,66 céntimos de euros por kilovatio hora (kwh), es decir, un 4,48% más que el año pasado.
Para un usuario doméstico medio, con un consumo anual de 3.000 kwh y una factura media de 31 euros al mes en 2005, el incremento de la tarifa aprobado por el Ejecutivo supone un encarecimiento del recibo de la luz de 1,40 euros al mes incluyendo el IVA.
Además, ésta no será la única subida en los precios de la luz, ya que está previsto que en el mes de julio se revise la actual metodología de cálculo de tarifas.
Dicha revisión se contempla como positiva por parte de las compañías energéticas, a pesar de que la consideran insuficiente para compensar el aumento de costes.
Sin embargo, para los usuarios, la revisión de julio supondrá una nueva alza de un 1,5%, por lo que en 2006 pagarán casi un 6% más que el pasado año.
Por otra parte, el decreto introduce una penalización por el alto consumo, de modo que todos aquellos usuarios que sobrepasen los 650 kwh mensuales deberán pagar 1,3 céntimos de euro más por cada kilovatio hora consumido.
La medida pretende penalizar el derroche de energía. Sin embargo, el aplicarlo a cada hogar sin tener en cuenta el número de personas que allí vive ha provocado quejas de asociaciones como la Federación Española de Familias Numerosas (FEFN), uno de los grupos más afectados.
Más información en el número 68 de ALBA.