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El hombre que atentó contra Juan Pablo II, y que ya fue perdonado por él, será liberado. Un tribunal ha considerado que ha cumplido su condena. Tras 20 años de cárcel, Agca fue extraditado a Turquía. A pesar del alcance mediático de la decisión, las autoridades turcas no enviaron ningún aviso previo al Vaticano, cuyo portavoz, Joaquín Navarro-Valls, aseguró haber recibido la noticia "sólo a través de las agencias informativas”.
Un tribunal de Turquía falló, el pasado 8 de enero, que Mehmet Ali Agca, el hombre que disparó a Juan Pablo II en la plaza de San Pedro, “ha cumplido su condena y será excarcelado”. A pesar del alcance político y mediático de la decisión, las autoridades turcas no enviaron ningún aviso previo, y el portavoz del Vaticano, Joaquín Navarro-Valls, declaró que “la Santa Sede ha recibido la noticia sólo a través de las agencias informativas”. Por este motivo, Navarro-Valls se limitó a señalar: “Ante un problema de naturaleza judicial, la Santa Sede se remite a la decisión de los tribunales competentes”. En 1985, en el denominado ‘juicio del siglo’, Agca no dudó en vincular el atentado contra el Pontífice con el tercer secreto de la Virgen de Fátima. El sicario turco, de confesión musulmana, que en ocasiones declaró ser “el instrumento inconsciente de un plan misterioso”, cumplió condena en varias prisiones italianas. Entre éstas, cabe destacar la cárcel romana de Rebibbia, donde el 27 de diciembre de 1983 recibió la visita de Juan Pablo II. Con su visita, Karol Wojtyla demostró que, más allá de su cargo, había una persona que deseaba perdonar por verdadero amor a Cristo y a sus hermanos. De hecho, el Santo Padre ya había acordado públicamente su perdón desde la cama del Hospital Gemelli. La información continúa en el número 67 de ALBA. |