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La primera herida la abrió la retirada del lema “A España servir hasta morir” de la Academia de Suboficiales de Lérida; la última, las sanciones al teniente general Mena por sus palabras recordando el artículo 8 de la Constitución durante la pasada Pascua Militar. Aunque el ministro Bono sostiene que el de Mena se trata de un “caso aislado”, lo cierto es que no es el primer jefe del Ejército sancionado por el ministro de Defensa.
“La Constitución marca una serie de límites infranqueables para cualquier Estatuto de autonomía (…). Si esos límites fuesen sobrepasados, lo cual en estos momentos afortunadamente parece impensable, sería de aplicación el artículo octavo de la Constitución”. Estas palabras, pronunciadas por el teniente general Mena la pasada Pascua Militar, fueron las que motivaron el arresto y el anuncio de cese del jefe de la Fuerza Terrestre del Ejército de Tierra. Según Bono (que, por cierto, nombró a Mena número 2 del Ejército), lo de Mena es un “caso aislado”. Pero no parece que así sea. En junio de este año el coronel de Artillería José María Manrique fue sancionado con ocho días de arresto domiciliario como autor de una falta leve. El motivo, el envío de mensajes a través de la intranet o red interna del Ministerio de Defensa. El texto comenzaba con el lema “¡A España servir hasta morir!”, el mismo que fue borrado por orden del ministro José Bono de la ladera de una montaña junto a la Academia de Suboficiales de Talarn (Lérida). El mensaje continuaba reproduciendo algunos artículos de la Constitución, entre ellos el 8. También reproducía la anterior fórmula de juramento a la bandera que, a diferencia de la vigente, compromete a “derramar, si es preciso, en defensa del honor e independencia de la patria y del orden dentro de ella, hasta la última gota de sangre”. La información continúa en el número 67 de ALBA.
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