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El nombre de este sacerdote, filósofo y psicólogo, nacido en Honduras en 1942, sonó con fuerza en los medios de todo el mundo como posible sucesor de Juan Pablo II, durante el pasado Cónclave. El que llaman ‘el cardenal de los pobres’ repasó con ALBA los motivos de su visita a Madrid, la situación política que vivimos y habló de Benedicto XVI y del Cónclave.
El cardenal Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga, arzobispo de Tegucigalpa, Honduras, pasó en Madrid algo más de veinticuatro horas, de las que sacó unos minutos para ALBA, un semanario “que conozco” y que “visitaré en mi siguiente estancia en Madrid”. -¿Se percibe desde el Tercer Mundo la solidaridad del Primero? -Se percibe y se vive, y para muestra voy a recordar dos simples botones: cuando ocurrió el tsunami de Indonesia, y a pesar de que muchos ni siquiera saben dónde queda, en Honduras todo el mundo se sintió muy motivado para ayudar, y desde la Iglesia hicimos una colecta para esos países. Una colecta que fue colecta de pobres y que, sin embargo, logró alcanzar cerca del medio millón de lempiras, que es mucho para nosotros, teniendo en cuenta que una persona de Honduras puede ganar unas tres mil al mes. Luego, con las inundaciones del Katrina, que asoló Nueva Orleans, hicimos otra colecta desde la Iglesia, y se alcanzó más aún. ¡Y eso que nuestro país es sumamente pobre! Pero éste, la solidaridad, es el fruto que ha dado el pontificado de Juan Pablo II, a lo que él siempre llamó.
Más información en el número 61 del semanario ALBA. |