|
La matanza de Inocentes no fue una broma |
|
|
|
La fiesta que da paso en nuestros días a una jornada de bromas y monigotes proviene de la matanza de nińos casi recién nacidos perpetrada por el rey Herodes para asesinar al que pensaba que era su enemigo: el Nińo Jesús. La beata Anna Katalina Emmerich tuvo la visión de cómo ocurrió la tropelía.
|