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"Bendito el que viene en nombre del Señor" |
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El Papa Benedicto XVI visitó Éfeso, en el centro-oeste de la península de Anatolia, donde ofició una Misa, mientras que por la tarde estuvo en Estambul para encontrarse con el Patriarca Ecuménico Bartolomeo I. La visita del Pontífice a Éfeso estuvo cargada de simbolismo. La celebración eucarística tuvo lugar en el santuario mariano nacional de Meyem Ana Evi, es decir, la casa donde la Virgen María vivió los últimos años de su vida. Asimismo, Éfeso fue sede de dos importantes concilios ecuménicos en el año 431 y en el 449. Aquí también falleció el evangelista Juan, en honor del cual se construyó una basílica que sigue atrayendo a gran multitud de fieles. Finalmente, esta ciudad mediterránea acoge la poderosa y cuadrada torre de San Pablo, en cuyo interior se dice que fue encerrado el apóstol Pablo. Después de la Misa, Su Santidad voló a Estambul, la antigua Constantinopla hasta 1453 y, a día de hoy, capital financiera del país con unos 15 millones de personas. Allí efectuó una visita de oración en la Iglesia Patriarcal de San Jorge y mantuvo un encuentro privado con Bartolomeo I, líder espiritual de los cristianos ortodoxos de todo el mundo. "Bendito el que viene en el nombre del señor", fue el saludo de Bartolomé I a Benedicto XVI.
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