El Papa Benedicto XVI se ha mostrado profundamente afectado por la terrible noticia de los 41 muertos en el accidente de metro de Valencia, una ciudad volcada en la celebración del V Encuentro Mundial de las Familias y la inminente llegada del Papa, el próximo sábado, retirándose a rezar a su capilla privada nada más conocer la tragedia. El Pontífice envió un telegrama de condolencia al arzobispo de Valencia, Agustín García Gasco, para que traslade su pesar a las autoridades españolas.
Junto al incremento de población habitual en la capital valenciana con motivo de las vacaciones, los alojamientos de la ciudad están al completo con cientos de miles de peregrinos que pueden llegar al millón y medio para el fin de semana, con la visita del Papa. Precisamente el metro de Valencia ha establecido un dispositivo especial con motivo del Encuentro Mundial de las Familias, para el que la compañía ha distribuido 500.000 bonos especiales de metro-tranvía.
El presidente de la Conferencia Episcopal Española, Ricardo Blázquez, envió también un telegrama de condolencia a García-Gasco, firmado por todos los obispos y colaboradores de la Casa de la Iglesia, uniéndose "al dolor de los familiares de las víctimas y recogiendo la oración por los fallecidos y por el restablecimiento de los heridos".
Un total de 41 personas han fallecido en la tragedia del metro de Valencia y otras 47 han resultado heridas, dos de ellas muy graves.
La Generalitat valenciana descarta que aparezcan más cadáveres. El balance, por tanto, es de 41 muertos y 47 heridos, donde ellos en estado crítico y otros dos muy graves. Once continúan hospitalizados.
Aunque aún no existe una versión oficial y definitiva de las causas del accidente, varios testigos señalan que el metro avanzaba a una velocidad excesiva. Por su parte, el subdelegado del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Luis Felipe Martínez, sugiere que el exceso de velocidad se combinó con la rotura de una de las ruedas para provocar el siniestro. Esta mañana se ha reunido el comité de seguridad para intentar determinar las causas. Ya se ha localizado la caja negra del metro accidentado y se espera que pueda arrojar datos suficientemente relevantes como para alcanzar conclusiones definitivas.
El siniestro se produjo sobre las 13.00 horas, cuando el metro salía de la estación de Jesús y, aunque en un primer momento se apuntó a un desmoronamiento del túnel como posible causa del accidente, posteriormente se descartó esa primera linea de
investigación. En cualquier caso fue un accidente fortuito, según confirmaron el portavoz del Gobierno valenciano, Vicente Rambla,y la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá. Casi desde el primer momento se descartó que se tratase de un atentado.
A las 13.03 horas un viajero que iba en el tren avisó del suceso a Emergencias, donde después se recibieron otras veinte llamadas aproximadamente.
En un primer momento la confusión fue total y, mientras se trasladaban a la zona los miembros de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y se desplegaba un dispositivo sanitario de urgencia, se hablaba de personas atrapadas en el interior del túnel, que finalmente fueron evacuadas antes de primera hora de la tarde.
La Generalitat valenciana descarta que aparezcan más cadáveres. El balance, por tanto, es de 41 muertos y 47 heridos, donde ellos en estado crítico y otros dos muy graves. Once continúan hospitalizados. Aunque aún no existe una versión oficial y definitiva de las causas del accidente, varios testigos señalan que el metro avanzaba a una velocidad excesiva. Por su parte, el subdelegado del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Luis Felipe Martínez, sugiere que el exceso de velocidad se combinó con la rotura de una de las ruedas para provocar el siniestro. Esta mañana se ha reunido el comité de seguridad para intentar determinar las causas. Ya se ha localizado la caja negra del metro accidentado y se espera que pueda arrojar datos suficientemente relevantes como para alcanzar conclusiones definitivas. El siniestro se produjo sobre las 13.00 horas, cuando el metro salía de la estación de Jesús y, aunque en un primer momento se apuntó a un desmoronamiento del túnel como posible causa del accidente, posteriormente se descartó esa primera linea de investigación. En cualquier caso fue un accidente fortuito, según confirmaron el portavoz del Gobierno valenciano, Vicente Rambla,y la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá. Casi desde el primer momento se descartó que se tratase de un atentado. A las 13.03 horas un viajero que iba en el tren avisó del suceso a Emergencias, donde después se recibieron otras veinte llamadas aproximadamente. En un primer momento la confusión fue total y, mientras se trasladaban a la zona los miembros de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y se desplegaba un dispositivo sanitario de urgencia, se hablaba de personas atrapadas en el interior del túnel, que finalmente fueron evacuadas antes de primera hora de la tarde.
La Generalitat habilitó con prontitud el número 900.461.046 para ofrecer información sobre el accidente, mientras que el Cuerpo Nacional de la Policía ofrecieron las lineas 96.3539697 y 96 353 9698.
La Policía cerró un perímetro de seguridad y se cortó la circulación de las lineas 1 y 2 de metro, al tiempo que se cortó el suministro eléctrico de la catenaria para poder trabajar en las tareas de rescate en el interior. En la zona se habilitaron dos hospitales de campaña para una primera atención a los heridos. Los lesionados fueron evacuados a cinco hospitales de la capital, mientras que los cadáveres fueron trasladados al Instituto de Medicina Legal de la Ciudad de la Justicia de Valencia, donde se
habilitaron salas para que los forenses practicaran las autopsias.
La Generalitat desplegó un servicio de atención psicológica a los afectados y la Policía Nacional confirmó el traslado de una unidad especializada en catástrofes que colaborará en la investigación.
La vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, comunicó al jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, de visita oficial en La India, de la magnitud del suceso, lo que motivó el adelantamiento de la vuelta a España para el martes, en
lugar del miércoles previsto.
También el Rey se puso en contacto telefónico con el presidente de la Generalitat valenciana, Francisco Camps, para pedirle que transmita su pésame a las familias de los fallecidos.
Por su parte, la ministra de Fomento, Magdalena Alvarez, se trasladó a la zona en representación del Gobierno, al tiempo que el presidente del PP, Mariano Rajoy, anuló un mitin previsto para la tarde del lunes en Logroño, y desplazarse así igualmente a Valencia.
El presidente de la Generalitat anuló todos los actos previstos para hoy, entre los que se encontraba una visita a Almería, y se desplazó de vuelta a Almería.
El ministro de Defensa, José Antonio Alonso, se puso en contacto telefónico con la alcaldesa de Valencia para poner a su disposición toda la capacidad sanitaria del Ejército, con medios tales como el Hospital General Básico de la Defensa, que tiene una plataforma de evacuación aeromédica. Según confirmaron a Fax Press fuentes de este
departamento, también le ofreció asistencia logística concretada en un helicóptero en la base de Bétera.
El accidente del metro sobrecogió profundamente a la sociedad valenciana, volcada en la celebración del V Encuentro Mundial de las Familias y la inminente llegada del Papa, el próximo sábado. En el Vaticano, Benedicto XVI se mostró profundamente afectado nada más conocer la noticia y se retiró a su capilla privada para rezar. El Pontífice envió un telegrama de condolencia al arzobispo de Valencia, Agustín García Gascón, para que traslade su pesar a las autoridades españolas.
Junto al incremento de población habitual en la capital valenciana con motivo de las vacaciones, los alojamientos de la ciudad están al completo con cientos de miles de peregrinos que pueden llegar al millón y medio para el fin de semana, con la visita
del Papa. Precisamente el metro de Valencia ha establecido un dispositivo especial con motivo del Encuentro Mundial de las Familias, para el que la compañía ha distribuido 500.000 bonos especiales de metro-tranvía.
El presidente de la Conferencia Episcopal Española, Ricardo Blázquez, envió también un telegrama de condolencia a García-Gasco, firmado por todos los obispos y colaboradores de la Casa de la Iglesia, uniéndose "al dolor de los familiares de las víctimas y recogiendo la oración por los fallecidos y por el restablecimiento de los heridos".