|
Pilar Dominguez, Miss Sevilla 2005: "Utilizo la pasarela para dar testimonio de mi fe cristiana" |
|
|
|
Nunca soñó con ser modelo. Se ve trabajando en un laboratorio investigando compuestos antes que en una agencia de moda. Antepone su carrera de Farmacia a la de modelo. No le asusta declarar públicamente su catolicismo. Su lema es el de Juan Pablo II: “No tengáis miedo”.
De niña no jugaba a pasar modelos, sino al Quimicefa. Los mejores Reyes eran los que dejaban en casa un microscopio de juguete, de esos que funcionan con pilas. Lo de la moda fue pura casualidad. Una tarde de facultad, al salir de prácticas de microbiología, una amiga le pidió que la acompañara a Doble Erre, la agencia de modelos que Raquel Revuelta tiene en el sevillano barrio de Los Remedios. Vieron a Pilar entrar por la puerta -a ella y a su metro setenta y cuatro-, y hasta hoy.
Aprendió a andar sobre una pasarela poco antes de que se convocara el certamen Miss España 2005. Se presentó (“por probar”) y salió elegida Miss Sevilla. A sus padres no les hizo gracia que Pilar se metiera a modelo. “Tenían miedo a que cambiara”. Pero ella estaba segura de que no sería así. “Todo, gracias al ambiente en el que me eduqué”. ¿Qué ambiente era ése? “Uno muy distinto al de los catálogos y los desfiles. Hablo de mi familia, mis amigos, el colegio, la facultad, la catequesis... Por cierto, esta tarde tengo grupo de cristiandad en la parroquia”.
|