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África se muere de hambre por la guerra y la sequía |
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La sequía y las guerras conducen a África a una situación de hambre que puede afectar en poco tiempo a veinte millones de personas. Cada vez parece más difícil reducir a la mitad el número de personas con hambre para el año 2015.
El continente africano se muere de hambre y sed, dos males que van en aumento y cuyas consecuencias son desastrosas. Lo grave es que se trata de un problema estructural que no se solucionará sólo con ayuda de emergencia. Se hace imprescindible fomentar el desarrollo sostenido de unos países cuyas poblaciones deambulan de un sitio a otro sin esperanza de futuro.
La situación es tan grave que el director del Programa Mundial de Alimentos de la Organización de Naciones Unidas (ONU), James Morris, ha realizado un dramático llamamiento advirtiendo de que “si no se hace algo pronto, veinte millones de personas pasarán por una crisis alimentaria”. Muchos de esos millones morirán. Se refería Morris a una amplia zona del continente africano que va desde Eritrea, en el norte, hasta Tanzania, en el sur, y que está siendo afectada por la peor sequía de década.
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