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A la hija de Arnold Roth la mató un terrorista suicida en Jerusalén; Gabriel Moris y Mª Pilar Crespo perdieron a su hijo el 11-M; Jaime Felipe Losada vivió tres años secuestrado por la guerrilla colombiana, la misma que hace dos meses intentó matarle; Chema Morales sufrió un atentado de ETA en la casa cuartel de Irún. Todos ellos se dieron cita los días 13 y 14 en Valencia.
Quien no supiera de qué iba el congreso quizá no hubiera sospechado que se trataba de terrorismo. Y de sus víctimas. Porque eso, víctimas del terrorismo, eran el grueso de asistentes al acto organizado por la Universidad CEU Cardenal Herrera en Valencia los pasados días 13 y 14. Bien podría haberse tratado de uno de esos simposios internacionales que se celebran todos los días en el mundo. Los congregados eran gente corriente: profesionales liberales, funcionarios, militares, estudiantes, jubilados, amas de casa. Lo que les diferenciaba del resto de personas es que una noche se acostaron ciudadanos de a pie y a la mañana siguiente se levantaron víctimas del terrorismo. Es el caso de Arnold Roth. A su hija Malki, la mediana de siete hermanos, la mató un terrorista suicida el 9 de agosto de 2001 en la pizzería Sbarro de Jerusén. Malki tenía 15 años. Su padre la recuerda así: "Era músico y ya mostraba dotes de liderazgo. Le gustaba el trabajo de voluntariado con niños discapacitados. Todos los que la conocieron recuerdan su sonrisa. Pero a los terroristas nada de esto les atañe". La información continúa en el número 72 de ALBA. |